LA RECLAMACIÓN DE DEUDAS. MONITORIO JUDICIAL Y NOTARIAL

LA RECLAMACIÓN DE DEUDAS. MONITORIO JUDICIAL Y NOTARIAL

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Aunque en algún momento de desesperación o frustración a cualquiera con un pago pendiente se le puede pasar por la cabeza una iniciativa como la de la foto, también es cierto que en orden a recuperar el dinero impagado no creo que sea muy efectivo…sin entrar, porque no corresponde al tema de esta publicación, en las posibles consecuencias penales que actitudes similares pueden acarrear.

Para la reclamación de deudas, desde mi experiencia, el primer paso debe pasar por realizar gestiones amistosas. En ocasiones, el deudor está en una situación delicada y aunque quiere hacer frente a sus obligaciones no le resulta posible. En otros casos, desgraciadamente, lo que falta son precisamente ganas de pagar. Para estos casos el ordenamiento jurídico nos facilita un procedimiento sumario de tutela del crédito, el procedimiento monitorio que se introdujo con la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) del 2000 y pronto pasó a ser una de las estrellas de la jurisdicción civil. No sólo en el orden civil tenemos esta posibilidad, pero vamos a hacer un análisis un poco más detenido del monitorio civil, para dar unas breves pinceladas sobre el laboral y también sobre el nuevo procedimiento de reclamación de deudas notarial.

EL MONITORIO CIVIL

La LEC regula el procedimiento monitorio (art 812 y ss LEC). A través de este procedimiento todo acreedor puede reclamar una deuda cualquiera que sea su cuantía, siempre que se trate de deudas dinerarias, líquidas, determinadas, vencidas y exigibles así como que vengan documentadas en la forma exigida en la propia Ley. Expliquemos brevemente lo que suponen estos conceptos:

                *deuda dineraria: representada en dinero de curso legal.

                *deuda líquida y determinada: que se halle exactamente determinada o pueda determinarse por simples operaciones aritméticas partiendo de datos fijados de antemano.

                *deuda vencida: es aquella en la que ha transcurrido su plazo de abono.

                *deuda exigible: que no depende de contraprestación, término o condición

Además debe aparecer documentada en la forma señalada en el artículo 812 de la LEC:

      * Mediante documentos, cualquiera que sea su forma y clase o el soporte físico en que se encuentren, que aparezcan firmados por el deudor o con su sello, impronta o marca o con cualquier otra señal, física o electrónica.

* Mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualesquiera otros documentos que, aun unilateralmente creados por el acreedor, sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas en relaciones de la clase que aparezca existente entre acreedor y deudor.

 Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior y cuando se trate de deudas que reúnan los requisitos establecidos en dicho apartado, podrá también acudirse al proceso monitorio, para el pago de tales deudas, en los casos siguientes:

* Cuando, junto al documento en que conste la deuda, se aporten documentos comerciales que acrediten una relación anterior duradera.

* Cuando la deuda se acredite mediante certificaciones de impago de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de Comunidades de propietarios de inmuebles urbanos.

El procedimiento es simple. Comienza con una petición inicial que se notifica al deudor. Puede ser que recibida la notificación, el deudor pague (con lo que problema resuelto); el deudor no pague pero tampoco se persone con lo que se termina el monitorio y se procede a despachar ejecución contra el patrimonio del deudor; que el deudor se persone y se oponga a la reclamación, en este caso la reclamación se resolvería en el juicio declarativo correspondiente. También puede suceder que el deudor no pudiese ser hallado en el domicilio indicado en la petición inicial, supuesto en el que se puede pedir al Juzgado que averigüe su domicilio; si reside en el mismo partido judicial  se le requiere en el nuevo domicilio. Si reside en otro partido judicial se archiva este procedimiento, pero sin perder ni demasiado tiempo ni demasiado dinero, sabemos dónde podemos requerir con éxito a nuestro acreedor.

Señalar que cuando el deudor sea un consumidor y la reclamación se haga por un empresario, con carácter previo a efectuar el requerimiento al deudor, dará traslado al Juez de la petición inicial para que examine de oficio si existen cláusulas abusivas. De apreciarse la existencia de cláusulas abusivas se dictará Auto en el que se acordará bien la improcedencia de la petición o la continuación del procedimiento sin aplicación de las cláusulas consideradas abusivas.

EL MONITORIO LABORAL

No sólo en el procedimiento civil podemos contar con un procedimiento así de ágil para la reclamación de deudas en la jurisdicción social siempre que sean deudas dinerarias, liquidas, determinadas, vencidas, exigibles y que no superen los 6.000 euros. Quedan expresamente excluidas las reclamaciones colectivas, las presentadas frente a Entidades gestoras o colaboradoras de la Seguridad Social y las que se realicen a empresarios en situación de concurso.

EL MONITORIO NOTARIAL

La Ley de Jurisdicción Voluntaria introdujo una nueva posibilidad en la reclamación de deudas de naturaleza civil o mercantil, cualquiera que sea su cuantía mientras se trate de deudas líquidas, determinadas, vencidas y exigibles que es acudir a la vía notarial. Quedan exceptuadas de esta posibilidad las siguientes deudas: las que se funden en un contrato entre un empresario o profesional y un consumidor o usuario; las que deriven del artículo 21 de la Ley Hipotecaria; las deudas de alimentos en que estén interesados menores o incapaces o que recaigan sobre materias indisponibles u operaciones sujetas a autorización judicial; las reclamaciones contra una Administración Pública.

En este caso el procedimiento también es bastante simple. Tras requerir al Notario y acreditar ante él suficientemente la deuda, éste realiza la reclamación al deudor, que al igual que en el procedimiento judicial puede pagar en el plazo de veinte días (se cerraría el acta), puede oponerse en ese mismo plazo (se cerraría el acta notarial quedando abierta la vía judicial) o puede no recibir la notificación o ignorar la misma (en cuyo caso se hace constar en el acta antes de cerrarla y este mismo acta se considera título ejecutivo por lo que se puede iniciar directamente un procedimiento judicial de ejecución contra el deudor); si el deudor no es hallado en los domicilios facilitados en el requerimiento, el acta se cerraría sin solución.

La ventaja más clara del procedimiento notarial es el ahorro de tiempo, pues en menos de un mes o cobraríamos o  podríamos iniciar la vía ejecutiva. Su principal desventaja estaría en los costes que puede tener. Es, tal vez, un procedimiento enfocado a deudas de carácter mercantil,  de cuantía elevada y con deudores fácilmente localizables donde puede ser más importante la rapidez en la solución de la incidencia.

Espero que te haya sido útil para conocer un poco mejor cómo reclamar tus impagados. De ser así, o si crees que puede serle útil a alguien, no dudes en compartirlo.

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